
A una semana de que el senador Miguel Ángel Yunes Márquez asumiera la Presidencia de la Comisión de Hacienda del Senado y solicitara su afiliación a MORENA, la controversia dentro del partido no ha hecho más que crecer. La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, protestó públicamente ante esta situación, lo que ha evidenciado una fractura entre el gobierno estatal y la dirigencia nacional del partido.
Según fuentes políticas, esta disputa trasciende el ámbito local y se perfila como una lucha de poder entre los actores más influyentes de MORENA a nivel nacional y estatal. Mientras Nahle se mantiene alineada con la presidenta Claudia Sheinbaum, otros grupos dentro del partido, encabezados por el senador Adán Augusto López Hernández y Gerardo Fernández Noroña, buscan consolidar su influencia.
Analistas señalan que el próximo dirigente nacional de MORENA podría ser Adán Augusto López Hernández, lo que modificaría el equilibrio de fuerzas dentro del partido. En este escenario, la postura contra la afiliación de Yunes Márquez podría cambiar una vez que López Hernández asuma el liderazgo.
El impacto de esta pugna en el estado de Veracruz podría ser significativo, especialmente en el proceso de selección de candidaturas para las 212 alcaldías en 2025. Se anticipa un enfrentamiento entre el equipo de Nahle —compuesto por Esteban Bautista, Juan Javier Gómez Cazarín y Zenyazen Escobar— y figuras nacionales como Adán Augusto López, Gerardo Fernández Noroña, Sergio Gutiérrez, Manuel Huerta, Ricardo Monreal y Los Yunes.
La incertidumbre también se extiende a la estrategia electoral de MORENA. Algunos recuerdan el antecedente de 1997, cuando Miguel Ángel Yunes Linares perdió 107 municipios mientras operaba la elección para el PRI. La pregunta es si Adán Augusto López busca influir en las elecciones municipales para debilitar a la actual dirigencia estatal de MORENA.
En medio de esta confrontación, Movimiento Ciudadano ha intensificado su discurso contra la familia Yunes, lo que algunos interpretan como una presunta alianza con el gobierno estatal y MORENA local. No obstante, en política, las coincidencias no existen.
El conflicto entre Nahle y el bloque de Yunes-Adán-Noroña podría redefinir el panorama político en Veracruz y en todo el país, con repercusiones que irán más allá de las elecciones estatales de 2024 y que influirán en el rumbo del partido en los próximos años.